Carlos Laszlo
Consultor en Iluminación

carlos@laszlo.com.ar
 

Iluminando el Home Office


La creciente moda de la "HOME OFFICE" o "la oficina en casa" obliga a una cantidad de replanteos y acondicionamiento funcional del espacio acorde a la actividad a desarrollar. Ese ambiente que otrora se utilizaba para escribir una carta esporádicamente o archivar algunas facturas, sean cuales fueren las comodidades existentes, seguramente eran suficientemente buenas para esas breves tareas. Ahora bien, cuando dichas tareas se convierten en una actividad cotidiana de 8 o 10 horas diarias, el acondicionamiento de esa pequeña oficina deberá observar algunas normas elementales de confort entre las que sin duda se encuentra la ILUMINACION.

A nadie escapa que en los tiempos que corren, difícilmente una oficina, por humilde que esta sea, pueda prescindir de una computadora personal o PC. Esta inofensiva herramienta de trabajo obliga a una gran cantidad de recaudos a tomar, en especial, la iluminación del puesto de trabajo. A este respecto, existen dos temas fundamentales a tener en cuenta: el brillo en la pantalla del monitor y el nivel de iluminación inmediato.
La pantalla de un monitor de PC, con su habitual inclinación de unos 15º, se convierte en una especie de "ojo de pez", es decir que todo lo que se encuentra frente a ella se reflejara en su superficie. De esto se desprende que las luminarias (o artefactos de iluminación) que se encuentren a nuestras espaldas deberán ser de "bajo brillo", es decir que tengan una emisión de luz controlada de manera de evitar su reflexión en la pantalla. Si no se puede mejorar la calidad de la luminaria, habrá que modificar la posición del monitor hasta encontrar un ángulo en el cual el artefacto no se refleje. El brillo que la luz produce en las pantallas impide visualizar con claridad los textos obligando al operador a adoptar posiciones incomodas para evitar ese deslumbramiento. El resultado será en todos los casos fatiga visual y dolores musculares.


El segundo elemento a considerar es el nivel de iluminación en el plano de trabajo. Si el papel blanco que se encuentra junto a la PC como fuente de información para el trabajo está demasiado iluminado, las pupilas deberán realizar una agotadora tarea de adaptación, miles de veces al día, al pasar del papel blanco a la pantalla del monitor y viceversa. Es conveniente optar por un nivel de iluminación no demasiado elevado para evitar ese trastorno que también derivará en agotamiento visual (300 a 400 lux*)
(La cantidad de luz sobre una superficie iluminada se mide en "LUX")

Pero hay otros factores a considerar respecto de los monitores de video. Para el caso de las computadoras es valido aquello de que... no mire televisión en la oscuridad! El mismo trabajo de adaptación que realiza el ojo entre el papel y el monitor lo realizará entre el monitor y el fondo oscuro pero aumentado por el mayor contraste. Mucho peor aún será el resultado si el monitor se encuentra ubicado delante de una ventana, ya que el deslumbramiento que produce la iluminación natural es muy superior a cualquier otro que haya dentro del local.

Resumiendo, podría decirse que lo más importante será ubicar el monitor en un ángulo tal que no permita ninguna reflexión en su superficie y al mismo tiempo controlar los niveles de iluminación y tratar de generar contrastes no demasiado bruscos en todo el ambiente.




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